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📕 Atlas de supervivencia 🧭 al Antropoceno.

"Early access"

Deberíamos quemar tu CV

Cuando les conté por qué esto se llama guía o atlas de todo, era porque para entender algunos problemas será necesario abordarlos desde muchas perspectivas, incluías algunas que se oponen entre sí, ya que en su conjunción es donde ocurre la magia.

En mi misión de ayudarles a no perder tiempo ni energía en causas perdidas en el ejercicio de supervivencia laboral, vengo a informales que la era del empleo –como lo conocemos– se acabó para siempre.

Desde aquí, a no más allá de diciembre del 2025, visualizaremos una masacre en términos de despidos, cuyo resultado directo, es que para el 80% de la gente, jamás habrá mejores ofertas laborales, jamás su perfil podrá asegurarles empleo, y salvo, empresas muy específicas, se hará difícil sostener las estructuras que poseen algunos de los negocios y empresas que modelaron el mundo tal y como lo conocemos.

Para entender este problema, lo abordaremos desde la perspectiva de una PYME, luego la de las grandes empresas indefensas, luego las personas en su rol como trabajadores.

Como mi idea no es sembrarles miedo, el apartado final será para plantear algunas soluciones o herramientas que debemos tener a mano de aquí en adelante, para hacernos cargo del hecho de que un CV como tal, no resolverá tus problemas de empleabilidad.

Buscar empleo, siempre fue una «estafa»

Dependiendo de la industria, cargo y presupuesto del que disponga un negocio, la articulación de sus equipos de trabajo, responde a una ponderación de factores, en las que la única constante es accedes a determinado trabajo, porque has construido una reputación respecto al trabajo al que estás postulando. Esa reputación, debes intentar que se refleje en tu CV, aaaunque el problema parte aquí.

Como el 90% de las empresas no se asemejan a mineras, Apple, Falabella, bancos o negocios de esa índole, la mayoría de l@s profesionales accede a sus empleos gracias a conocidos dentro de la empresa, referencias o recomendaciones de personas de confianza, asesores, mentores o, en algunos casos, los mismos reclutadores que han sido contratados.

No me interesa cuestionar si eso está bien o está mal, porque cada empresa y equipo sabrá cómo gestiona su propio entorno u cultura, pero aparte, porque ese mismo modelo, igual se está desmoronando, así que dejémoslo caer solo.

Eso si, ese modelo en particular, se cae respondiendo al desmoronamiento de otros principios, que son algo así como «qué factores nos hacen confiar verdaderamente en alguien«, hoy en día. ¿Es su colegio?, ¿dónde vive?, ¿sus estudios?, ¿su portafolio?, ¿cuánto gana?, ¿el cuerpo que tiene? Se supone que nuestra generación los transformaría todo, pero algunos siguen depositando su confianza en el primer pelotudo que se les cruza.

No es tan negocio hacer negocios

La palabra empresa y empresario (con O) están muy desprestigiadas, porque al escucharla imaginamos automáticamente una caricatura. El patriota bonachón que maneja su 4X4 si bien existe, hoy en día cualquier persona que esté desarrollando un negocio y haga inicio de actividades, tiene a partir de entonces una empresa entre sus manos. Que esa persona no sea vea a sí misma como empresari@, es otra cosa, pero yo diría con toda la fé, que lo es.

Ahora bien, el problema es que la estructura bajo la cual debe operar un negocio, una figura legal, un rol en el servicio de impuestos internos, contratos, sueldos, impuestos. Todo eso es tan hostil y no amigable con la persona que está emprendiendo el negocio, que al final del día solamente las personas que tienen el capital, el equipo, o una moral cuestionable, son las que logran cruzar el río y alcanzan la verdadera rentabilidad (o al menos para tener que comprar camionetas para pagar reducir la cuenta del IVA)

Por ejemplo, si tu quieres pagar 2 millones de pesos de sueldo a un trabajador, que creo yo, es lo mínimo que necesita para existir y desarrollarse una persona con estudios universitarios hoy en día, tu en tu rol de empleador, debes, antes de pagar a esa persona, asegurar casi 500 mil pesos, que van a su previsión, seguro de salud, cesantía e impuestos personales.

(Y todo eso sin siquiera cuestionarnos lo difícil que puede ser cuando estás partiendo «ganar tu primer millón»)

Hasta ahí todo fantástico, de no ser, porque salvo industrias específicas, todo el efectivo, la guita, «chorrea» desde el estado o las grandes empresas hacia abajo, con 30, 60, 90, 120 días de «retraso«. Mientras más grande el cliente, mientras más ambicioso es el contrato o requerimiento, más tiempo es el que tendrás que inventarte dinero en efectivo que no existe, para pagar sueldos, imposiciones, seguros e impuestos.

Esa estructura, hace que solamente aquellos negocios que cuenten con el respaldo económico en efectivo de inversionistas, bancos, familiares o amigos, puedan mantenerse a flote y funcionar.

Obviamente, han surgido movimientos respecto a las buenas prácticas empresariales, pero todo se traduce a que al final del día, todo respecto a los pagos entre empresas, sea más bien el resultado de confianza y buena voluntad entre las partes, más que la de un sistema formal que ayuda a que los contratos se hagan cumplir.

Recuerdan el dato que les di respecto de que en verdad el 90% de las empresas que existen no son negocios gigantes y rentables, es porque casi todos están en la pelea del día a día de hacer malabares con el efectivo del que disponen durante años, unos 3 a 5 años en promedio.

El mundo es otra estafa piramidal

Hoy en día la discusión acerca de nuestro sistema previsional está más candente que nunca, aunque del mismo modo que todo lo que viene del mundo político, no plantea soluciones a problemas de fondo.

Ordenemos los ingredientes:

Tenemos un montón de plata que sale de nuestros sueldos, y dinero en efectivo, que mes a mes podríamos guardar bajo la cama, o entregarla a personas que se dediquen a multiplicarla.

Pregunta: ¿Qué personas les gusta multiplicar plata?¿Qué personas saben multiplicar plata?¿Para qué personas la plata es todo? ¿Saben ustedes de inversión? Todo eso son preguntas que yo no responderé, pero modelan muy bien mi tesis inicial de que una mano lava otra mano. Blanco es a negro, y el caos a la paz. El contrato social de la matrix, exige que hagamos las pases con las AFPs lo queramos o no, porque 1.5% de comisión por administrar e invertir mi dinero, es más responsabilidad, que el 10% de propina que le dejo a la persona que me preparó un completo (cuando podía comerlos).

En mi momento más esquizofrénico, me pregunto si es mejor darle nuestros ahorros al gobierno para que los meta a un pozo sin fondo, o prestársela a gente jaladísima que ama la plata, con equipos de trabajo para abajo que aman también la plata, a tal nivel que se dedican a investigarla y hablar de ella 24/7. Saber todo lo que pasa con las empresas donde invierten, qué presentan, cómo va su accounting, estados de resultados, etc, etc…

Yo –perdón– confío más en los segundos.

Usar la matrix a nuestro favor, involucra entender que esa gente «deplorable» que le gustan las inversiones, es la que mejor hace justamente ese trabajo, y darles su fucking comisión por ganancia, cuando hay ganancia, igual corresponde porque de lo contario ¿qué incentivo tienen?

Ahora, de todos modos, sea el camino A, o el camino B, el problema de fondo es otro. No podemos asegurar que nuestro dinero crezca para siempre, si en realidad: no existe el crecimiento económico infinito.

No

existe

el

crecimiento

económico

infinito.

La manera en la que el mundo se mueve y transforma, hace que mientras más grande sea el barco, más difícil sea de maniobrar.

Administradoras de fondos, family offices, holdings y fondos de inversión de todo el mundo, en esencia, hacen todas lo mismo: analizar el mercado, detectar cambios y oportunidades, y poner el efectivo en aquellas empresas que tienen potencial de crecer.

El problema del antropoceno, es que antes de lo que esperábamos, estamos llegando al estado en que empresas gigantescas pareciesen comprimirse, o por lo bajo estancarse, debido a que sus cuotas de mercado, históricamente dominantes, no tienen por dónde crecer, o abiertamente comenzarán a reducirse debido a la presencia de nuevos actores, actores que lo que tienen en común, es que están innovando y presentando soluciones a las nuevas necesidades de la gente.

No importa si eres Google (Alphabet), Apple, Tesla, o en su contexto local Falabella, Cencosud o cualquiera de las empresas que se tranzan en la Bolsa de Santiago. La palabra final que define todo es crecimiento, y si una empresa no crece, los inversionistas tienen a retirar su dinero, porque sorpresa, ¡su misión es efectivamente esa!

¿Hay más usuarios comprándote? ¿Estás vendiendo más? ¿Dónde se está ahorrando para dejar de perder el efectivo de los inversionistas? ¿Aumentaste el gasto promedio anual que tienen tus clientes?

Es muy fácil tomar el problema previsional a la ligera y repetir como loro no + afp, pero lo digo más claro: lamentablemente solamente gente zorra, sabe lidiar con empresas zorras, para multiplicar el objeto más zorro de todos: el sucio dinero.

El resultado de todo lo anterior, es que sí: existen empresas gigantes, matonas, multinacionales que sí, son rentables, pero incluso ellas, que son las más grandes de todas, están caminando sobre arena movediza, haciendo obligatorio que re-inviertan sus recursos y capacidades correctamente, reduzcan gastos, y den respuesta a los inversionistas que tienen detrás reclamando su dinero.

Si empresas grandes se achican, las medianas que dependen de ellas también, y así todo para abajo.

¿Se entiende?

¿Pero saben qué? Resiliencia, que este problema no nos afecta realmente sin o trabajamos en alguna de esas empresas del 10% que son gigantes.

¿Qué hacemos entonces?

Trabaja donde tu cerebro multiplique el valor de lo que genera

Hagamos un resumen:

  1. Aunque optimices tu curriculum, o construyas el mismo a través de estudios, y experiencia, en los trabajos profesionales influye más tu red de contactos.
  2. Cuando ya optimizaste tu currículum, verás que las ofertas laborales son una basura.
  3. Las empresas, por su lado, con el aumento de la carga tributaria, disponen de menos presupuesto para equipos.
  4. Las mega empresas, se enfrentan al dilema de no poder crecer más, porque los mercados cambian rápidamente, haciendo obligatorio que se compriman, ofreciendo menos puestos laborales.

¿Saben cómo se vienen los nuevos avisos de oferta laboral de aquí en adelante?

«Se necesita diseñador que edite video, sepa desarrollar sitios web, haga logos, ojalá diplomado en psicología transpersonal».

«Busco ingeniero en tecnología y bioquímica molecular con experiencia en desarrollo de vacunas ARNm».

«Contador con experiencia en leyes laborales y administración de empresa para asesoría 24/7».

Y así con todo.

Consideremos el perfil ideal que muchas organizaciones buscan: seres humanos que no solo tengan una formación académica sólida en un campo específico, sino que también dominen un abanico diverso de habilidades y herramientas relacionadas. Más allá de las capacidades técnicas, lo que distingue a los candidatos ideales es su habilidad para pensar de manera crítica, generar soluciones creativas y resolver problemas de forma efectiva. Estas personas, a través de su intelecto, experiencia y conocimiento, logran transformar ideas en acciones concretas, llevando proyectos e iniciativas del punto A al punto B con éxito. Literalmente, es una persona «que resuelve«, que le dicen ahora.

¿Qué tienen en común, un país como Alemania, Países Bajos, Polonia o República Checa, aparte de algunos de los índices de cesantía más bajos del mundo en 2023? Estos son los tipos de trabajos que buscan con urgencia:

  • Artesanos.
  • Científicos.
  • Empleos verdes.
  • Especialistas en TI (Tecnología).
  • Ingenieros.
  • Médicos.
  • Transportistas profesionales.

¿Quieres encontrar trabajo?

Conviértete entonces en el perfil profesional de la persona que sabe resolver, para que las empresas se peleen por ti. Hoy en día, tú, yo y todos, necesitamos que desde un doctor de enfermedades de alto complejidad, hasta la persona dedicada a la limpieza de un lugar, sean personas que enfrenta su trabajo u oficio con la mayor seriedad y responsabilidad posible, esas son las personas que marcan la diferencia y siempre tendrán trabajo.

Ahora, me pregunto otra cosa.

En el caso hipotético de una persona sea del bando de los «que resuelven«. Personas de altas capacidades e impacto, ¿no consideraría esa persona que quizás mejor que regalar todo lo que su cerebro es capaz de hacer, a una multinacional con sede Irlanda, sea juntarse con otras cabecitas resolutivas como la tuya, para multiplicar el valor de lo que pueden construir? Considero que ahora, justo ahora que todo se está desmoronando, es el mejor momento para una nueva generación de negocios millenials y gen-z.

Bueno, eso es todo. Por favor, si se motivan quemando su CV, usemos el hashtag…no broma.

(¿Se fijan que no hablé nada de inteligencia artificial? Creo que no es necesario, solo vengo a recordarlo aquí, al final de los finales, para rematar el resultado de esta tesis.

Alegra a tus amig@s

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