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📕 Atlas de supervivencia 🧭 al Antropoceno.

"Early access"

El mundo siempre se está acabando (y desde siempre existe la posibilidad de que mueras en 5 minutos más)

Comenté que encontraba repetido basar este proyecto en «una historia personal», porque suficiente de narrativas de fracaso-éxito prefabricadas para «generar empatía«.

El único momento «historia de superación» requerido en esta guía, para dar contexto de valor, será ahora.

Aquí viene la historia de superación que falta

Yo nací en Linares, familia huasa y pobre de campo.

Teniendo 2 o 3 años, mi mamá se mudó a Recoleta, Santiago. Luego vivimos en Pudahuel, Puente Alto, Independencia y Recoleta nuevamente. Pasé mi adolescencia en Recoleta, viviendo y estudiando en Patronato, y muy cerca del centro de Santiago (Algo que agradezco mucho, siendo jugador de la Liga Pokémon a los 12 xd).

A los 14, nos cambiamos a Quilicura, algo que me desmoronó un poco emocionalmente porque ahí si que estaba lejos de todo, prácticamente fuera de Santiago.

Vivir ahí y estudiar más grande a la mierda, en Las Condes (extinta Universidad del Pubcífico), era un viaje en Transantiago-recién-estrenado en que si no estás preparado mental y físicamente, te terminas convirtiendo en un asesino en serie, psicópata, o a lo menos, en algo tan cotidiano como esa persona que esparce hate por internet.

Tanto cambio de casa, y de colegios, no es gratis.

El trauma de romper frecuentemente tus vínculos cuando niño, te impulsa a encontrar nuevas formas de relacionarte, y en mi caso descubrí tempranamente, que con aquellas personas con las que había intereses en común, daba lo mismo donde diablos yo, o ell@s estuviesen. Siempre tendríamos nuestro «entrelazamiento cuántico» que nos permitía no vernos en 3 meses o 2 años, y saber que siempre estamos conectados y hablarnos literalmente a través de sueños.

(Córtenle internet a este weón, que se puso místicoooo)

Conocer personas con las que compartes algo que te gusta hacer, disfrutas, o amas, genera tal nivel de apego, y capas tan profundas, que necesitarás algo mucho más duro que hora y media en transporte público para romperse.

Por favor, de mi de cara de aburrido en Transantiago, saltemos 5 años en el futuro, tipo 24 años, y es este mismo tipo de Quilicura, quien está sentado en Club de Golf Los Leones, vistiendo «zapatitos de diseñador», junto a sus socias, 4 de las chilenas más top de todos los tiempos. La razón, es porque estamos presentando a nuestra futura inversionista, misma persona que nos ayudará a desarrollar el producto mínimo viable (MVP por su sigla en inglés), de una plataforma que transformaría para siempre la industria del lujo en Chile.

Sua ca tá.

Siempre se dice que en Chile no existe la movilidad social, y vaya que lo comparto: Si te criaste de barrio, prácticamente la única razón posible para andar en el Polo o Club de Golf es porque integras su staff de trabajo, no «porque estés cerrando un negocio».

(Por cierto, mientras desarrollábamos este startup, con POUSTA.com en modo hobbie, hacíamos concursos de popularidad para escoger quién de los fundadores (2) nos íbamos de viaje a Suecia)

¿Cómo pasamos entonces del adolescente clase media con expansiones horrosas que lo pasa pésimo en Transantiago, a un adulto joven viviendo en una serie de HBO Max?

Porque más importante que tu inteligencia, estudios, colegio, universidad, post-grados o post-títulos es el tiempo que dedicadas a aprender sobre lo que te apasiona. Más transformador para tu vida que tu inteligencia, estudios, colegio, universidad, post-grados o post-títulos, son las personas a las que conoces y la calidad de los vínculos que forjas. Esos dos aspectos, si son desarrollados de manera consistente a lo largo del tiempo, estas simplemente hackearan la forma en la fluyes desde una perspectiva social, nunca más estarás estancad@, siempre «en movimiento».

En mi caso, por tantos cambios de casa y colegio, desde muy pequeño estuve OBLIGADO a desarrollar relaciones con personas de todas partes, edades, países, etnias y clases sociales, motivado por la tecnología, el arte, diseño o música y todos esos asuntos que me volvían loco desde los 15.

¿Qué descubres cuando compartes con tod@s?

Con todo esto por delante, quiero llegar a la primera «conclusión» necesaria: amigas y amigos, casi todo el mundo, independiente de su clase social, país de residencia, etnia o edad, en este momento está sufriendo por algo. Casi todo el mundo está desesperanzado, casi todo el mundo siente que las relaciones personales se arruinaron para siempre en la era post-internet, casi todo el mundo tiene miedo de que le despidan de su trabajo y lo reemplacen por «algo«. Casi todo el mundo tiene miedo de que estalle una guerra en cualquier momento, casi todo el mundo se enfrenta al dilema de la migración descontrolada, casi todo el mundo se debate entre los sacrificios por una relación de pareja, o la libertad que otorga nuestra independencia emocional.

Digo todo esto, porque el gran trigger de esta tristeza generalizada, es culpa de los algoritmos. Es terrible que algunas personas, de manera inconsciente, están todo el tiempo comparando su vida con las vidas que ve en redes sociales, y gente, papuchas, papuchos:

Es todoodoo falsooooo. Grábense eso: es todo falsooo.

Hay una parte muy importante donde se entrecruza la tecnología con nuestra salud mental, y la primera, es se remonta a los anales de internet, y en particular de esta ilustración.

«En internet nadie sabe que eres un perro«, deja entrever, con mucha elegancia, la primera ley de nuestra relación con internet: «todo lo que vemos es falso, a menos que se demuestra o comprobemos lo contrario«.

Esto es tan importante, y antiguo, la ilustración que adjunto data del año 1993, y fue diseñada por Peter Steiner para el The New York Times.

Hoy en día, en la era del sobreendeudamiento, la compra de followers, likes, Photoshop, 3D y ahora más recientemente AI, las redes nos tienen más bombardeados que nunca con un montón de basura, que es realmente deprimente, para decir: internet is dead.

  • Mientras más fotos de pareja feliz, más fuerte las peleas de pareja.
  • A más necesidad de mostrar la guita que se gana, más necesidad de vender(se) para cubrir deudas que tiene esa persona (sin mencionar lo marginal de hacer eso).
  • ¿Se lo pasa de fiesta fulanito X? Apostaría mi cabeza a que en realidad Fulanito X tiene una mayor necesidad de evadir su propia realidad.

¿Han visto en LinkedIn cómo reciben a la gente en Falabella? ¿Han trabajado con Falabella? ¿Han visto en qué se ha convertido Falabella? La marca más clasista, dirigida por la organización más clasista, contrata a los más desconectados de la realidad, para que tomen las decisiones más surreales de todas.

¿En qué está Falabella hoy en día?

Internet plantea un escenario en el que mientras más estudiado es el encuadre, probablemente más mierda es todo lo que hay detrás de lo que está siendo fotografiado.

Aaamo las redes sociales desde Fotolog, pero si la Singularidad Tecnológica es real, de seguro ganó su primera batalla cuando la gente no entendió la primera ley de internet: no creas nada de lo que hay en internet. SIMPLE. Su desconocimiento tiene a las personas trastornadas, con un exceso de información y estímulos que solo gatillan ansiedad y miedo, miedo que muchas veces ni siquiera son cercanos a nuestras propias vidas. Cuadros de ansiedades gatillas por la eterna comparación de nuestras vidas, con la vida absolutamente curada y falsa que vemos everywhere en redes sociales.

¿Qué es estar bien? ¿Qué es estar mal? ¿De qué sirven tus lágrimas bajo la torre Eiffel, si para llegar ahí desarrollaste una enfermedad autoinmune a causa del stress?

Solo nos queda reír

Les decía al principio de TODO, que escoger bando A o bando B, es absurdo, no porque esté en contra de bando A o bando B, sino porque empatizo con puntos de ambos, e incluso los considero a ambos, como un reflejo de la naturaleza y balance del universo, un equilibrio entre el caos y la paz; luz y oscuridad; alegría y tristeza, nacimiento y destrucción; el mítico ying yang y todo eso.

Cada vez que intentamos modificar su equilibrio, el Universo se las ingeniará para retomar el curso natural de las cosas.

Llegado este punto, no puedo basarme en apreciaciones personales, por muy conectadas que yo las crea.

Resulta que el planeta entero «está al borde del colapso», pero gente, lo está haciendo de la misma manera en la que siempre ha estado colapsando. El mundo y nuestras vidas, siempre han estado a un minuto de «irse al carajo«, solo que antes no teníamos ni la más remota idea.

Si enseñaran Astronomía en Kinder, nos contarían desde niños que un día el Sol puede «despertar muy enojado», y producir una tormenta solar cuya radiación achicharre las telecomunicaciones del planeta entero por meses hasta años.

Las personas hace no mucho tiempo se morían por simples resfríos a los 25 años. Hoy en día eso es una posibilidad, pero en casos totalmente excepcionales.

Considerando los millones de datos que diversas ciencias y disciplinas, han registrado y documentado, y la capacidad de análisis que ofrecen las tecnologías actuales, personas como Peter Turchin, se han dedicado a estudiar datos complejos, descubriendo que: ¡sorpresa! Desde siempre, todo se podía, pudo, puede y podrá, ir a la mierda en cualquier segundo, y de un momento sea por un asteroide, supervolcanes, terremotos, alteraciones climáticas, guerras, y más «recientemente» guerras nucleares, fallos de manipulación genética, fallos en experimentos de partículas o sorpresa: pandemias.

El factor tecnología redes sociales, y la manera en la que sociológicamente nos ha hecho evolucionar, creo que podría considerarse una involución de manera simultánea.

Evolucionamos, porque es poético poder discutir la clase de asuntos que estamos discutiendo hoy en día, pero al mismo tiempo, involucionamos, cuando perdemos la perspectiva de los asuntos que estamos debatiendo y la gente termina ofendiéndose, por ejemplo: porque una mujer habla de su útero.

La tecnología, la forma de comunicarnos y los acontecimientos actuales, han llevado a una liquidez en todas las relaciones personales, a la instauración de la superficialidad y flacidez emocional. Esto no lo digo yo, viene del trabajo de personas legendarias como Zygmunt Bauman, quien a través de todos sus libros, habla acerca de cómo la incertidumbre afecta nuestras vidas personales y colectivas, cómo nuestras relaciones se han vuelto frágiles y temporales o cómo se ha instaurado definitivamente la precariedad en la sociedad contemporánea. Con más frecuencia de la imaginada, sufrimos si no existe un propósito en nuestra, valores a los que aferrarnos, o personas de las que cuidar.

¿Y qué hago yo con esto ahora? ¿Qué quieres de mi maldito hijoputa? ¿Vienes a decirme que mis problemas son mi culpa?

No. Solo vengo a pedir que te calmes, y que sepas que quizás no estás más mal que antes.

Quizás, si comparas tu vida y problemas con los que tenían y vivían tus padres, en lugar de los problemas de Kim Kardashian o Cristiano Ronaldo, sientas un pequeño respiro.

Si sientes un pequeño alivio, fíjate que ya tienes una razón para experimentar gratitud en la vida. Ahora, sabiendo que estamos en un mundo siempre está al borde del colapso ¿Qué pasaría si esta fuese la última semana de tu vida?

¿Cómo te gustaría vivir si sabes que te vas a morir la otra semana? ¿Dimensionas, cómo se vive cada momento cuando sabes que podría ser el último? ¿Has asumido alguna vez que te podrías morir en cualquier momento o tu vida podría desmoronarse con extremada facilidad?

Yo creo que Y O L O.

YOLO HIJES DE PERRE.

YOU ONLY LIVE FUCKING ONCE

DÉJATE DE LLORAR UN RATO.

MEJOR RESPÓNDEME ESTA ÚNICA COSA, y mira, sí. Dejo de gritar:

Todos quizás piensen en gastar su dinero en cumplir algún sueño, tener la conversación que siempre quisieron con el «amor de su vida», o quieran cumplir ese todo-list de vida que siempre postergó. Está todo bien con eso, y me encanta. El asunto si, es que si tu respuesta es: «necesito darle sentido a mi existencia«, creo que te gustará el resto de los episodios del Atlas de TODO.

Alegra a tus amig@s

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