Por qué real es todo

>_ Experimentar la realidad y relacionarnos desde verdad es un súperpoder

>_ Manifest v0.3

«Deberías invertir en nuevas experiencias, conseguir más likes, pagar por tu estilo, renunciar a tu trabajo, escaparte de viaje, cambiarte a un nuevo piso, salir con nuevos amigos, visitar el nuevo club de moda, mejorar tu engagement, asistir a festivales, renovar tu teléfono, suscribirte a un nuevo streaming, comprar un auto, cambiar tu auto, registrarte aquí, llenar este formulario, saltar este anuncio».

Jamás en la historia habíamos estado tan sobre estimuladosansiosos y probablemente depresivos como estamos hoy en día. Paradójicamente, en la historia de la humanidad, nunca habían existido tantas personas con todas sus necesidades básicas resueltas.

Nosotros nos cansamos de ese ritmo. Un buen día dijimos basta.

La velocidad con la que somos bombardeados con mensajes baratos, hace que sea sencillo perdamos el rumbo en medio del ruido, olvidando quienes somos y para qué estamos aquí.

Así es como sin quererlo terminamos juntando cosas que no necesitamos, compartiendo tiempo con gente que solo piensa en sí misma, o esforzándonos por obtener aprobación de personas que verdaderamente no nos importan.

En medio del ruido, descubrimos que este puede combatirse con silencio. El silencio te enseña que más edificante que marcar checks en la vida, es experimentar emociones que te marquen.

Más valioso que recibir likes, comentarios o nuevos seguidores, son conversaciones interesantes con personas desconocidas.

El silencio te enseña que a veces-casi-siempre, más enriquecedor que dar tu opinión, es escuchar la del resto. 

Más gratificante que comprarnos el producto llamado «felicidad», es llegar a un estado de plenitud y calma, pues es simplemente allí que todas las puertas se abren.

Disfrutar el silencio altera nuestros sentidos, haciendo que el caos generalizado se vuelva bello, y nos invita a cambiar nuestra forma de relacionarnos con él. Estamos aquí para disfrutar la vida, así que abrazamos todo lo que forma parte de ella.

Hoy en día la realidad es relativa, imperfecta y caótica.  En ese contexto, ser reale y genuino, es el nuevo perfecto.

¿Entonces qué? Entonces ser real, es todo.