HypeLab

Al indagar en este mercado, vimos que gran parte de las soluciones presumían ser “los mejores” o “dar nueva vida a tus zapatillas” basándose más en la percepción que en la evidencia. Hypelab, en cambio, intuía que ese camino era superficial.
Descubrimos que en su cultura interna había una resistencia natural a seguir modas pasajeras; para ellos era vital basar sus acciones en el aprendizaje, los estudios y la ciencia, en lugar de dejarse llevar por tendencias.
La cualidad única de HypeLab resultó ser la inusual combinación de una mente analítica con un espíritu creativo. Por un lado, eran pensadores objetivos, lógicos y hambrientos de conocimiento, guiados por la evidencia y la racionalidad científica. Por otro lado, poseían una sensibilidad estética notable: una tendencia natural a conectar a través de los sentidos, jugar con el lenguaje e imaginar formas originales de comunicar.






Irrumpe
A partir de este entendimiento, surgió la identidad y de marca. La estrategia de posicionamiento se articuló alrededor de la idea central de que “esto no va de limpiar zapatos, sino de ciencia y cosmética aplicada al calzado”, cambiando el paradigma de la categoría. La marca se definiría por elevar el cuidado de las zapatillas al nivel de un ritual científico-cosmético.
Con la esencia de la marca clara, se construyó una narrativa que presenta a HypeLab como un aliado experto y apasionado del usuario. La historia de marca habla de conocimiento y transformación: la ciencia proporciona la confianza y efectividad (el “qué” racional), mientras la cosmética aporta la experiencia sensorial y el vínculo emocional (el “por qué”).



